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¿De qué se habla cuando se habla de latinoamérica?

Cuatro miradas sobre el net.art en la producción artística latinoamericana
Guadalupe Aguiar Masuelli

Lo que sigue es una serie de preguntas realizadas a cuatro artistas latinoamericanos que trabajan en net.art. Las mismas intentan rastrear el origen de esta práctica en Latinoamérica, su situación actual y los intereses particulares de estos artistas que, con poéticas y estilos diferentes, constituyen un recorte representativo de la producción actual en este lado del mundo.

G.A - ¿Qué aspecto de la producción de net.art les resulta más interesante?

Santiago Ortiz - Disfruto mucho con mi trabajo porque es diverso. No se restringe temáticamente y necesita que esté constantemente investigando en muy distintas áreas (genómica, teatro, física cuántica, lingüística, músicas tradicionales, y un larguísimo etcétera).

Marina Zerbarini - La independencia, la posibilidad de producir obras sin necesidad de apoyo, espacio o legitimación de ninguna institución.

Andrés Burbano - Hace un tiempo vengo interesado en el desarrollo de proyectos que trabajan con streaming media, es decir, con transmisiones de video y/o audio a través de la red. Las propuestas que trabajan en desarrollos que incluyen la interconexión y la constitución de espacios dialógicos interactivos a nivel audiovisual son los que me resultan más estimulantes ahora.

Por otro lado, están los proyectos que trabajan explorando las posibilidades de crear “programas” alternativos para colgar en la red. Creo que hay ramas y subramas, como los “browsers” alternativos, quienes diseñan sus propias herramientas para el streaming, etc. Tengo un interés particular por los proyectos que empiezan a explorar las posibilidades de las redes inalámbricas y sistemas de red sin cables.

Me interesan mucho también los proyectos que trabajan de cara al software libre y los proyectos en donde los núcleos CREATIVOS y CRÍTICOS están presentes y claros en las propuestas… Igual siempre hay cosas interesantes que se salen de los parámetros de lo que te interesa estrictamente.

Ignacio Nieto – Me interesa la cuestión de subvertir la funcionalidad original de internet mediante la investigación, experimentación e implementación de sus posibilidades técnicas. ¿Por qué? Porque el artista es el cuestionador del signo.

G.A. - ¿Qué rol le atribuyen al observador en sus obras?

Marina Zerbarini - De primer orden. Sin la interactividad del observador, no hay obra. Me dirijo a él.

Ignacio Nieto - Si el observador es un agente pasivo que espera que el trabajo producido por el artista le transmita una serie de datos para que la obra sea contextualizada, le exijo a ÉL que cambie esa función y que tenga un rol participativo en la obra, que se involucre directamente con las diferentes dispositivos que ayudarán a armar la pieza.

Santiago Ortiz - El observador de mis obras está siendo observado. Si es en una instalación suelo acercarme y mirar cómo se relacionan las personas con la obra, cómo interactúan y se afectan mutuamente. De esta manera calibro errores, y aprendo sobre interfases físicas y digitales. Si la obra está en internet igualmente puedo descubrir muchos tipos de comportamiento y modificar la obra con la intención de que todo sea más claro y sencillo. No me interesa para nada la usabilidad pero sí la educación. Esto implica que me interesa que las personas entiendan qué está pasando cuando se relacionan con la obra.

G.A. -¿Cuándo consideran que ingresa el net.art a la producción artística latinoamericana?

Santiago Ortiz - Sospecho que al mismo tiempo que en otros lugares, pero de forma más tímida… Brian (Mackern) sabe de esto más, porque precisamente él estaba empezando, en Uruguay, a crear cosas del tipo que se hacían en el centro de Europa y en el mundo rico. Además se dedicó a rastrear quién en esas épocas trabajaba creando para internet. Otra persona pionera es Andrés Burbano, en Colombia.

Ignacio Nieto - Es dificil precisar la fecha, pero creo que el punto de partida sería el trabajo de Minerva Cuevas Mejor Vida Corp. () en el año 1998. Allí hay una estrategía que da cuenta, primero que nada, de la red de internet, y segundo que ésta puede ser una herramienta para “desmantelar los efectos de la globalización a favor de grupos sociales desfavorecidos” (Eduardo Pérez Soler). Es una operación de inversión dentro de la propia matriz de control y distribución. En este sentido, Mejor Vida Corp. se desmarca de una serie de operaciones de orden técnico-político, que el arte latinoamericano venía haciendo de forma reiterada.

G.A. - ¿Encuentran puntos de conexión, o rasgos identitarios particulares, en el net.art producido por latinoamericanos?

Ignacio Nieto – En términos formales creo que no existen puntos de conexión. Cada artista de esta zona desarrolla su trabajo de forma independiente.

Andrés Burbano - Creo que no es fácil identificar elementos de tipo estilístico que caractericen al net.art producido por latinoamericanos, pero soy sensible a identificar elementos que aparecen de un modo distinto en las producciones latinoamericanas.

Es dificil definir qué es lo latinoamericano en muchos campos, y quizá esa misma condición refleje lo complejo y paradógico del asunto. De qué se habla cuando se habla de Latinoamérica: ¿de una tradición lingüística latina? ¿De un conjunto continental? ¿De un estereotipo? ¿De un mercado? Creo que la pregunta es muy profunda y pertinente.

A mi modo de ver, lo que se manifiesta en muchos casos es una actitud más desenfadada respecto al valor de la tecnología, una valoración sobre procesos que pasan por la llamada “baja tecnología”, la atención en varios casos a los asuntos biológicos, la discontinuidad de los espacios de intercomunicación como las listas de correo e incluso la propia desinformación sobre lo que sucede en los otros países de América Latina respecto a net.art pueden constituir características para ser pensadas en nuestros contextos.

Santiago Ortiz - Si los hay son muy sutiles. Quizá algunos trabajos de Arcángel (Constantini), por ejemplo, en los que hay presencia del caos del DF o nostalgia por algunos objetos encontrados en mercadillos, representen algo que también se puede ver en obras de otros artistas latinoamericanos que incorporan lenguajes populares… una ligera presencia de un mundo físico no organizado… el tratamiento de algunas temáticas muy duras de nuestras realidades y de forma algo menos ingenua de lo que se podría ver en trabajos europeos o norteamericanos… un poco más de humor, ¿quizá?…

Pero no sé, en términos generales somos imitadores, y por lo pronto reproducimos una cultura electrónica, hacker o científica en la que poco hemos ayudado a definir. Yo sospecho que en los próximos 5 años aparecerán creaciones realmente latinoamericanas. Yo mismo albergo la esperanza de encontrar en algún momento un lenguaje más personal, menos estructural, y en ese momento aflorarán en él realidades latinoamericanas…

G.A. -¿Consideran al net.art como un lugar de resistencia eficaz?

Santiago Ortiz - No. Dudo mucho de cualquier forma de resistencia. No creo que ningún gremio en particular pueda resistir contra los males de las estructuras superiores porque todo gremio reproduce al interior los mismos males.

Hace poco un amigo “activista digital” me comentó que estaba aburrido de Barcelona porque allí todo el mundo ya era activista…. es un comentario que delata muchas cosas…

Marina Zerbarini - Un lugar de resistencia, sin duda. La eficacia es relativa, posiblemente ya ni los mismos net.artistas crean eso.

Ignacio Nieto - Resistencia frente a qué?

G.A. -¿Creen que esta práctica es (o puede ser) absorbida por la actual “Institución Arte”?

Ignacio Nieto - De hecho ya lo fue: existen museos que contienen obras de net.art. Está por ejemplo el Whitney Museum of American Art (artport.whitney.org), donde se ha hecho una serie de exposiciones que contienen piezas que caen en dicha categoría. Si uno revisa cada exposición se dará cuenta que las piezas de net.art están adentro de la página del museo y, por ende, están alojadas en el servidor del museo.

En el plano de las galerías, ya existe una que es especilizada en arte digital; se llama Bitforms (www.bitforms.com) y es dirigida por Steve Sacks. En ella se venden en línea desde impresos confeccionados en una computadora hasta obras de net.art.

Marina Zerbarini - …¿Qué quiere decir “Institución Arte”?

Santiago Ortiz - Yo no creo que exista una institución arte, y si la hay no me importa ni me interesa. Veo que hay artistas que se preocupan mucho por eso, y sospecho que eso es una forma de ser absorbido… Pero yo sólo puedo hablar de lo que yo creo (en los dos sentidos), y los resultados de mi producción creativa yo los dirijo hacia las personas… si esto ocurre en la calle, en un museo, en una universidad, en un café internet o en el hogar, a mí me es igual.

G.A. - José Luis Brea encuentra en el net.art el germen de una nueva economía mundial (la economía de distribución) que avanzará sobre la economía de mercado ¿Están de acuerdo con esta postura?

Marina Zerbarini - Posiblemente, pero las predicciones sobre el futuro son conceptualmente contrarias a las ideologías y principios que sustentan la producción de los artistas.

Santiago Ortiz - No mucho, la verdad. ¿Por qué siempre se tiende a creer que el futuro de la humanidad está en manos de nuestra cultura? Pero estos temas no me interesan tanto porque yo no creo que nuestros problemas tengan que ver con el modelo económico o lo que llaman sistema. Las superestructuras son emergencias de lo que somos cada uno de nosotros. Lo único que puede cambiar es cada uno de nosotros, uno a uno, para que a escalas mayores se perciba que la cosa anda mejor. Esto toma milenios así que ni deberíamos preocuparnos. Nuestro cuerpo es millones de años más viejo que nuestra mente. A nuestra conciencia hay que darle tiempo para que supere la niñez y la adolescencia.

Ignacio Nieto - Pienso que el verdadero germen de la economía de la distribución la desarrolló en una primera etapa la escena cracker a finales de los 70. Son ellos los primeros que inhabilitan el código que no permitía realizar la copia. Es una época pre-internet donde el trabajo inmaterial era alamacenado en un cassette o en un diskette. A partir de ese gesto inagural se crean las redes de trabajo distributivas que darán paso después a las diferentes escenas (VX, Demo y Warez), a Linux, al movimiento del software libre, al net.art y últimamente a Creative Commons. Si no estuviese de acuerdo con esta postura no te habría enviado este texto para que fuese almacenado en un servidor y en un CD ROM.

G.A. - ¿Qué opinión les merece el argumento de la “vuelta a la pintura” (y a la contemplación pasiva como modo de acceder a “otro mundo”) propuesto por Alfons Hug para la curatoría de la 26ª Bienal de Sao Paulo?

Marina Zerbarini - Puede ser positivo volver atrás, aburrirse un poco y darse cuenta que no queda más remedio que seguir hacia adelante, aunque no se conozca el camino. O quizás ver “verdaderamente pintura”.

Santiago Ortiz - No tengo ninguna opinión seria forjada al respecto. Leído así a la rápida me parece simplemente oportunista: mucha gente está cansada de tanta confusión en el arte, así que estas palabras serán agradecidas, sin duda, por varios artistas, teóricos y observadores de arte. De todas formas una bienal es un evento político y comercial, con lo cual líneas narrativas como ésta son resultado de marketing. Así que, para poder juzgar la propuesta, hay que ir directamente a los números y ver así si la bienal de Sao Paulo es o no un éxito.

Ignacio Nieto - Me parece que la contemplación pasiva de una obra de arte para acceder a otro mundo es subyugarse a una subjetividad ejercida desde el mundo simbólico. Se me viene a la mente la Capilla Sixtina y me aparece junto con ella la figura del artista manipulador.

Personalmente, no asistí a la Bienal de Sao Paulo, pero sí a una selección de dicha bienal curada por el propio Alfons Hug en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago. Curiosamente, las obras más comentadas por el público que personalmente llevé (estudiantes de educación superior de 18 a 23 años), eran las vídeo proyecciones.

G.A. -¿Qué obras, artistas o colectivos de arte latinoamericanos consideran paradigmáticos o rupturales?

Andrés Burbano - Primero que todo considero muy importantes los trabajos que realizó tempranamente el colectivo Fin del Mundo en Argentina (los trabajos narrativos de Belén Gache y los experimentos de Gustavo Romano). Por otro lado estarían los primeros experimentos de Kac, por ej: el realizado en un sistema similar al minitel francés que había en Brasil, donde envió unos poemas visuales, después trabajos como “Uirapurú”, en los que el asunto telemático y la conexión con mitología amazónica se conjungan de manera enigmática.

En Uruguay está el caso de Brian Mackern, que fue una de las primeras personas en hacer una “base de datos” sobre el net.art de América Central y del Sur: la net.art latino database. Sus primeros trabajos con sonido y la colaboración que tuvieron con Alcides Portillo son significativas también. En México, Andrea di Castro y su proyecto Gráfica monumental con tecnologías globales. También los trabajos narrativos de Fran Illich (que siempre ha sido radical y crítico, cosa que es fundamental), y Alzado Vectorial de Lozano-Hemmer, que tiene un valor histórico sin duda alguna. Subculture, de un artista cubano radicado en Estados Unidos, fue muy importante para sentir el valor y el voltaje de lo que estaba pasando a principios de los años ‘90 con la Red.

En el caso de Colombia existen varios proyectos. Por un lado está “Medellin Wireless”, de un colectivo en el que participa Alejandro Duque, que ronda a través de la construcción de una red inalámbrica pública para la ciudad. Con Hernando Barragán creo que fue muy interesante el proyecto de video streaming ASCII que desarrollamos en conjunto, y en mi caso particular creo que Hipercubo fue clave en alguna época y, también, un proyecto llamado Unidad Multiplicidad, que giraba alrededor de la construcción de una religión con base en la Web.

Para hablar de espacios paradigmáticos de exhibición, me parece válido recordar la importancia de Paranoiquear, una expo al final de los ‘90, en Venezuela, que es realmente pionera. También las actividades desarrolladas en Brasil,en Casa das Rosas, y la expo INFOMERA organizada por Arcangel Constantini, que giró alrededor de la idea de “luchas”… En fin, hay tantas cosas.

Santiago Ortiz - Siempre me ha gustado mucho el arte cinético venezolano, muy inspirador además para el arte interactivo en general. Mi obra favorita: los penetrables de Jesús Soto. Porque son para disfrutar, hasta los niños (o: sobre todo ellos) disfrutan jugando, porque se sienten como en una piscina con gravedad invertida, o dentro de un plato de espaguetis…

Ignacio Nieto - Me gustaría realizar una diferencia con respecto a la pregunta y referirme más al arte producido en Latinoamerica que al “arte latinoamericano”. Me parece que la segunda categoría está relacionada directamente, como lo diría José Jiménez, “con dos tipos de presiones, una ejercida desde los centros de gestión institucional y la otra realizada por las presiones del mercado”. Ahora, en referencia a los artistas y obras producidas en Latinoamérica, no me cabe duda que el libro-objeto autoproducido por el poeta Juan Luis Martínez en la década del 70, denominado La Nueva Novela , cae directamente en el centro del paradigma de la poesía-visual-objetual y justo al borde de la categoría de ruptural.

G.A. - ¿Qué autor que analice la situación del net.art latinoamericano podrían recomendar?

Marina Zerbarini – A Rodrigo Alonso, a Margarita Schultz, a Arlindo Machado.

Santiago Ortiz - ¡Justo la última pregunta no sé qué contestar! No es cierto, sí sé que contestar. Lo que ocurre es que todavía falta tiempo para que haya realmente escritores y críticos sólidos. Y esto tiene que ver con lo que mencioné antes respecto a que falta tiempo para que, de hecho, haya una propuesta artística latinoamericana. Por lo pronto, quien está más cerca de convertirse en un muy buen escritor que trata de estos temas y que dirige su mirada hacia latinoamérica es Eduardo Navas, de netartreview (que, además, traduce siempre al inglés sus textos). Luego está también Andrés Burbano, que ha publicado libros sobre arte y ciencia en general y que en artículos ha tratado el caso específico de lationamérica. Estoy seguro que hay otros que yo no conozco.

Ignacio Nieto - No he leído ningún autor latinoamericano que haya sondeado la situación del net.art que se realiza en Latinoamérica, quizás esta serie de preguntas ya contestadas por diferentes artistas, sean el primer documento que pueda recomendar.