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24!

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Norbert Pfaffenbichler
Michael Aschauer
Lotte Schreiber

(english)

Consideraciones fundamentales

El código binario es la base de cualquier sistema informático digital. Los datos, por sí solos, son neutros; únicamente en el proceso de actualizarlos se hace necesario que los programas los interpreten, es decir, es preciso traducir la información almacenada a eventos que puedan ser percibidos por el ser humano. Así, por ejemplo, se pueden generar resultados ópticos y acústicos a partir de un solo lote de datos. La instalación que presentamos en esta ocasión es un tratamiento sistemático y categórico de este fenómeno o, por decirlo de otro modo, un simple código binario se traduce a sistemas de referencia espaciales, acústicos y ópticos. Al hacerlo, hemos buscado los denominadores comunes y hemos prescindido de los elementos decorativos a fin de que la estructura fundamental fuese idéntica al trabajo final. Diremos entonces que la instalación se presenta a sí misma en su propio esqueleto.

La música, por definición, es la organización deliberada de sonido en tiempo (y en espacio), del mismo modo que una representación visual (en movimiento) es la organización de formas en una superficie física (en un tiempo) y la arquitectura es la organización plástica del espacio. Reclamamos este principio, que no podría en modo alguno concebirse más simple, como la base de una composición y lo aplicamos a las tres disciplinas mencionadas.


El sistema

Esta obra se basa en el sistema de bits, y traduce los cuatro estados posibles en que pueden encontrarse dos bits (00, 01, 10, 11) al sistema cartesiano de coordenadas. El resultado es la definición de cuatro puntos distintos cuyas posiciones entre sí describen la forma de un rectángulo (que, a su vez, se corresponde con la forma de un píxel, la más pequeña entidad visual del sistema informático).

La fijación de seis ejes de movimiento establece un número finito de posibles cambios de posición de los cuatro puntos definidos, que da un resultado de 24 secuencias diferentes de movimientos dentro del sistema geométrico específico. Cada patrón posible de movimiento se combina con todos los demás e interpreta todas las variaciones posibles en términos comparativos con los otros, lo que da como resultado un número finito de 24, esto es, veinticuatro permutaciones (factoriales) diferentes.

Una vez que se ha interpretado un bloque de 24 permutaciones, el diseño de los píxeles vuelve a reorganizarse. Al igual que en el estribillo de una canción, todos los píxeles visibles se mueven al unísono para volverse a reagrupar y empezar con el siguiente lote de variaciones. La animación se representa alternativamente a seis velocidades diferentes, de acuerdo con el número de vectores.

La instalación se compone de 24 pedestales, bases rectangulares de 50 x 50 x 75 cm, que configuran una matriz uniforme dentro del espacio de exhibición. En la superficie superior de cada pedestal se ve un solo píxel animado que explora en horizontal, en vertical y en diagonal, los ejes de la superficie rectangular superior del pedestal. Los visitantes a la instalación pueden circular con absoluta libertad entre los pedestales.

La composición audio se basa en el mismo sistema que la animación. En este caso son 24 los altavoces por los que suena un número finito de combinaciones no repetidas, montados sobre los 24 pedestales. Como base acústica en bruto actúan formas de onda generadas digitalmente -senos, dientes de sierra, ruido- y una interpretación directa de los movimientos de la imagen convertidos en movimientos de sonido, representada en la mínima entidad digital-acústica con valor de muestra.

Se tardaría aproximadamente 19.674.289.755.600.000 años en representar todas las combinaciones posibles de esta composición espacio-audio-visual finita.

Norbert Pfaffenbichler (Austria, 1967), vive y trabaja como artista y comisario en Viena; es miembro fundador de “vidok and lanolin”; miembro de Sixpackfilm; es profesor de diseño de medios visuales en la Universidad de Artes Aplicadas; ha realizado numerosas exposiciones y presentado sus obras en festivales en Linz, Graz, Ginebra, Nueva York, Tokyo, Berlín, Venecia, Osnabrück, París, Nyon, Basilea, Barcelona, y otros.

Michael Aschauer (Austria, 1977) desde 1999, es profesor de diseño de medios visuales en la Universidad de Artes Aplicadas; vive en Viena donde trabaja como artista, fundamentalmente con códigos en Internet, imagen y sonido; fue nominado en el 2003 para el Premio Internacional de Artes Mediáticas del ZKM, en Karlsruhe, Alemania.

Lotte Schreiber (Austria, 1971), vive y trabaja como artista en Viena; estudió arquitectura en la Universidad Técnica de Graz y en las Universidades de Edimburgo y Nápoles; desde marzo de 2001, es profesor auxiliar en el Departamento de Arquitectura de la Universidad de Arte de Linz; ha realizado numerosas exposiciones y presentado trabajos en los Festivales de Linz, Graz, Ginebra, Nueva York, Tokio, Berlín, Osnabrück, París, Nyon, Basilea, Barcelona, y otros.; premiada como Mejor Película Experimental en el Festival de Cine Underground de Nueva Cork en 2003; y nominada para el Premio Internacional de Artes Mediáticas del ZKM, en Karlsruhe, Alemania.